Un vistazo a la poesía visual

Vasily Kamensky - Poema al sol

Vasily Kamensky – Poema al sol

Es bien sabido que la poesía tiene una alianza con el sonido. La misma designación del género lírico toma su nombre de la lira, el instrumento musical con el que en la Antigüedad se acompañaba el canto y recitación de este tipo de obras. Para muchos teóricos contemporáneos la poesía tiene su esencia en la musicalidad. Por ejemplo, para Jakobson:

El discurso poético surge de una compleja disposición rítmica, de la selección y combinación de las palabras en una secuencia dominada por el principio de equivalencia, es decir, de los lazos estrechos, semánticos y fonéticos de los signos (Marchesse y Forradellas 323).

En las definiciones de poesía, las palabras más frecuentemente utilizadas son sílaba, rima, ritmo, métrica, etc. A pesar de esto, es necesario enfatizar que la poesía no depende exclusivamente de dimensión fonética, y que en su búsqueda de nuevas formas de expresión y originalidad, son muchos los poetas que han hecho poesía visual. El objetivo de este artículo es exponer esas formas literarias en que se conjuntan la poesía y la imagen.

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Hombres necios

Autora: Valeria Camacho

Nos conocimos en una conferencia de Ciencia. Yo estaba preparando mi ponencia sobre los experimentos de agricultura que realizaban mis alumnos con tierra traída de Marte. Uno de los robots del laboratorio había conseguido muestras suficientes y trabajábamos en ello. Una cosa había quedado clara: sí podía crecer vida en suelo marciano.

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Qué significa para mí escalar

Más allá de las maniobras que hay que grabarse en lo profundo de los músculos, más allá de los calambres en los antebrazos, más allá de las manos, los dedos y los corazones sangrantes, más allá están el agotamiento y la felicidad de llegar a la cima o de caerse hasta el suelo.

Escalar no es solo un esfuerzo físico, sino espitirual. En los tiempos que corren, cuando ya nadie confía ni se entrega, escalar implica entregar tu vida completamente a un compañero y confiar en ti mismo.

Este fin de semana (20, 21 y 22 de abril) vamos a escalar Peña de Bernal y quiero desearles lo mejor a todas las cordadas que vamos a enfrentar este reto. Y quiero agradecer especialmente a mis queridas amigas Ely y Lau; a Alan, mi cordada; y a ti, Víctor, pues con tu apoyo me has ayudado a encontrar la fuerza dentro de mí mismo.

Que seamos como racimos de estrellas colgando del cielo, del cielo de roca de Bernal.

Un ave que cayó del nido

Aquella vez encontramos dos pajaritos que se habían caído de su nido. Ya estaban emplumados pero todavía no podían volar y solo podían moverse por el suelo con graciosos brinquitos. Decidimos ponerlos en una maceta. ¡Y funcionó! Sus papás bajaban a nuestra casa a alimentarlo. Y así pasaron tres días hasta que esa tarde los cables de la luz se llenaron de una parvada de pájaros. Hacían un tremendo alboroto, como animándolos a que volaran, y lo lograron. Esa parvada fue su comité de bienvenida a los aires.

Ayer nos encontramos otro pajarito pero mucho más tierno que los anteriores. Y de nuevo está su mamá viniendo a darle de comer en una maceta. Al principio apenas podía pararse y hoy ya está dando brincos. Me dará gusto que pronto nos abandone y vuele lejos, muy lejos.

A una hoja impresa en el pavimento

Están vivas tus venas de piedra
Y todavía por tu espalda pueden arder
Con cada lluvia
Columnas de agua

Pero solo eres una imagen
Para ti ya no habrán
Arrullos nocturnos
Ni bailes con los insectos
Ni más vuelos
En las risas y los rizos de aire

Recostada en tu lecho
Verás el último de los soles
Y los cielos

Y mientras te miro
Desde el fondo
De este instante
De glorias y de pozos
Quisiera flotar como tú
Sobre el agua de la muerte

*Hoja vista frente a Radio UNAM