Archivo de la categoría: Creación

El mundo plasmado en imágenes. Estas son mis propias fotografías

Egon Schiele (poema)

Egon Schiele - Amantes

Para AKA

Como tu pintura
de los amantes sobre el pasto,
ella sobre mí
y yo sobre ella.
¡Qué tedioso es ser uno mismo
todo el tiempo!
Ver las cosas de frente.
Tus trazos con serpientes
que se enroscan,
Schiele,
la vagina es un pozo
de pétalos molidos
en tus manos.
Con las costillas rotas
él penetra sus caderas,
los cuerpos marchitos de placer,
los amantes huesudos
que se abrazan
sobre un mar de serpientes.
Así es el deseo,
la flor que mira al piso,
la flor eternamente
sedienta.
Así es ella
con sus brazos amarillentos,
los ojos invencibles
y su cuerpo que se acuesta sobre la tierra.
Sus ropas no están abajo todavía
él no está dentro de ella
todavía,
estamos al borde de que el cuerpo
de esa copa
se rompa
en una parvada de pájaros.

Eduardo Santiago Ruiz

Teoría del beso

TEORÍA DEL BESO

Debe comenzarse un beso
Antes de estar frente a una mujer
No se comienza por lo boca por los pies ni por las manos
Tenerla enfrente sin haberla besado antes
Es haber perdido el tiempo
Solamente los besos largos largos
Se llaman besos
Duran todo un día o una noche
O varios meses o varios años.
No se planea un beso
Se deja que caiga
Que se precipite sobre una mujer
No sólo en su cuerpo su cabello o su boca
Se deja caer como una bola de fuego
Sobre una mujer que tenga todas sus letras
Y todo su tiempo
Para apagar una luz
Y dejarse probar y probar a un hombre
Y disfrutar de un beso

TEORÍA DEL BESO CORTO

Ya dominado el beso largo
Puede comenzar a ensayarse el beso corto
Más saltarín y divertido
Se usa en condiciones de riesgo
Cuando está a punto de caerse una nube
Apagarse la luna
O abrirse la puerta
Para mayor comodidad
Se lo acompaña de mucha desnudez y coito
Algo de sudor y sonidos ahogados
El beso corto es una explosión
Un beso largo dado en poco tiempo y en todas partes
Y se debe siempre estar dispuesto
A darlo o recibirlo en cualquier lugar
Pero muy importante es
Borrarlo pronto
Para pronto comenzar el otro

2005

Hoy por la tarde

Hoy por la tarde
vi a un perro detenido junto a otro que estaba muerto,
tenía los ojos llenos de un temblor
que me recordó los trozos de la luna desgarrada
que trae agosto;
pensé en lo parecido de su herida
a un revoloteo de mariposas negras en una jaula
o a la desesperación de la luz atrapada
dentro del cristal de las lámparas de sodio.
Ese perro y yo
compartíamos el viento plomizo;
estábamos unidos por la grava redonda del asfalto
como un preso lo está a los barrotes
que cortan su ventana,
o un suicida a un gatillo desesperado.
Mientras miraba el cuerpo carbonoso de aquel animal,
una mujer se cruzó entre mis pupilas,
y en sus ojos hinchados, como una rana a punto de estallar
o un vientre violado al borde del aborto,
pude ver el color rojizo de las noches sudorosas,
pero no eran del estudiante con un compás de acero
y una mano temblorosa llena de café,
eran los de una crisálida muerta antes del calor,
los de un cadáver rasguñando con uñas amarillas
el ataúd del mundo de los vivos;
se tambaleaba buscando el suelo con los tacones,
las piernas engarruñadas
como dos colguijes retorcidos de un caballo de metal,
como agotadas
después de una caminata demasiado larga
o demasiado corta.
Inclinó el cuerpo
para verse los ojos en el espejo retrovisor
con remaches y clavos de un automóvil.
Sólo pude desearle que no se reconociera,
que no supiera que esos ojos muertos eran los suyos
ni esas mejillas de cera las suyas.
No sé durante cuánto tiempo se miró,
no sé si perdí el conocimiento,
el espejo se rompió
o una mosca negra me abrazó los tobillos;
sólo sé que sucedió esta tarde,
que me sentí atado a un violín destruido,
que quise llorar, y como siempre, no supe hacerlo,
que hubiera querido acercarme a esa mujer
y consolarla regalándole una pistola en la cabeza.

2005

*Fotografía: Josef Koudelka