Archivo de la categoría: Humor, risa y carnaval

Humor, risa, escarnio y carnaval

Del dicho al lecho… Salvador Novo y Efraín Huerta.

La tradición popular forma un marco de referencia que todos conocemos y que, frecuentemente, es retomado por los escritores para elaborar sus textos. En los siguientes ejemplos, dos poetas mexicanos, Salvador Novo y Efraín Huerta, reformulan un bien conocido dicho de habla hispana:

Del dicho al hecho hay mucho trecho

Al reconocer estas palabras, el lector espera una cierta construcción semántica. Sin embardo, Novo y Huerta han realizado un cambio mínimo que implica un gran cambio de sentido.

Sigue leyendo

Humor y horror en Bruegel

Bruegel el Viejo - La loca Meg (Dulle Griet)

¿Qué sentimiento surge al mirar Dulle Griet de Bruegel? Es indudable que muchos elementos remiten al horror: el gran fuego que, aunque está a lo lejos, parece siempre amenazante; el cielo teñido del color de la sangre y la ceniza; las lanzas de los ejércitos que se enfrentan; y ese rostro gigante, que no es otra cosa que la boca del infierno, con los ojos que no pueden cerrarse, pues los párpados son de madera, ante el terror ultraterreno que vislumbran.

Sigue leyendo

La paradoja de Cicerón

Chistes de Cicerón

La risa es un poder vital, una fuerza irrefrenable, una rebeldía. Libros como el Quijote o el Decamerón, llenos de humor hasta morirse de risa, son ejemplos de ello. Esto ha sido bien conocido desde la antigüedad y en un afán de “control, moralidad y orden” se ha intentado poner límites a la risa . Platón, el más amargado de los filósofos, prohibió la risa en su Academia y quería que se expulsara de la ciudad a los comediantes que hicieran burla de los ciudadanos (por cierto hacían burla de él, y mucho). Aristóteles acepta la risa pero de forma moderada y siempre con el propósito moral de criticar los vicios.

Como puede verse, una cosa habían dicho los tratadistas y filósofos, y otra muy diferente habían hecho los poetas. Y es aquí donde surge la paradoja de Cicerón, pues es al mismo tiempo un tratadista y un hábil comediante.

Sigue leyendo

La muerte y el eructo

Dostoievski es bien conocido por sus personajes  locos, delirantes, apasionados, asesinos, melancólicos, suicidas y toda una larga lista de energúmenos y enajenados mentales. Sus cuentos están llenos de ellos, pero, a diferencia de sus novelas, tienen además una fuerte dosis de humor.

El siguiente fragmento es del cuento “El cocodrilo”, que el mismo Dostovievski resume así: “Una historia verídica que vera sobre cómo un caballero de cierta edad y buena presencia fue engullido vivo y en su totalidad por un cocodrilo, y de lo que ello resultó”.

Moshe Nachumovich - The world in your hands

Sigue leyendo

La catedral y la barca: un chiste del Marqués de Sade

Este chiste del Marqués de Sade siempre me ha encantado. Aparece en una de sus historias cortas, que aprovecho para recomendar ampliamente. En él, varios hombres de iglesia hablan con la madre superiora:

-¡Es que no hay manera de llenar su inmensa catedral!

-No te quejes del mar sólo porque Dios te dio una barca pequeña.

Finalmente he hecho de Sade un meme:

No te quejes del mar solo por tener una barca pequeña

El humor freudiano

El chiste representa entonces una rebelión contra tal autoridad, una liberación del yugo de la misma (El chiste 91)

Freud enfoca el fenómeno de la risa dos textos. El primero es un breve libro que se titula El chiste donde argumenta que la comicidad es un arma que deja escapar algo reprimido. En otras palabras: en vez de golpear al otro en la cabeza, lo herimos con un chiste. El segundo texto es un, todavía más breve, artículo que lleva el nombre de El humor.

Sigue leyendo