Monstruo de Bruegel que comparte boca y culo en el mismo orificio

Un monstruo que comparte ano y boca

Tiene cabeza, una pierna y un brazo. Su torso está reducido a cero, de modo que el final de las piernas (el brazo da la impresión de ser una de ellas) y el comienzo del rostro comparten el mismo espacio. Por la dirección del zapato negro se deduce que el monstruo nos da la espalda; por la de la cara, que nos mira de frente. Está torcido, pero el giro de su cabeza no se ha operado en el eje horizontal, sino en el vertical; es por eso que lleva la cabeza, a la manera de la cola de un perro miedoso, entre las patas. Gracias a esta contorsión y reducción, el orificio trasero que se haya entre las piernas es también el delantero con el que se come. Boca y ano (ambos objeto de la risa carnavalesca) quedan transformados en lo mismo. Desde nuestra perspectiva es un monstruo; desde la de él, que nos mira siempre al revés, quizás nosotros somos los deformes.

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