Archivo de la categoría: Literatura y poesía

Mis poemas y fotos

Más allá de la piel

Era un amor apasionado como ninguno, entre besos, sábanas y mordidas. Cuando le dio la primera dentellada fue casi tierno, amar más allá de la piel, hasta la carne. Así lo fue devorando, primero las plantas de los pies, luego los muslos, la yugular… Al final quedaba un solo bocado pero no se lo comió, simplemente eructó de satisfacción y se fue. El corazón se retorcía en el plato.

Guy Mirris - A fork in the road

Amanecer

christy-lee-rogers-e-lan-2724

Despierto y el sol sale sobre tu cuerpo
Tu silueta horizontal
Es como el borde del mundo
Dónde estás Carolina?
Qué malvado designio
Te mantiene lejos de mí?
Cuánto daría por tu risa blanca
En medio de la noche
Por que duermas de nuevo
sobre mi pecho
Por sentir tu alma temblorosa
Y tus labios de maíz
Por sentir otra vez
Y sin miedo al infinito
Tus dedos enlazados como río
En la tierra de mis dedos

Fotografía: Christy Lee Rogers

MONARCA

DSC09003s

Las mariposas llevan un mapa
De sol y sombra en las alas
Trazos de origami en el aire
Que se desvanece entre los rayos
Ejemplo de que los seres más frágiles
Son los que llegan más lejos
Recorren cuatro mil kilómetros
Y regresan
Cruzan fronteras
(Porque para ellas no hay fronteras)
Corren el riesgo de morir congeladas
De agotamiento
O ser alimento de ratones y pájaros
Y aún así avanzan incansables
Hacia un bosque que jamás han visto.

Egon Schiele (poema)

Egon Schiele - Amantes

Para AKA

Como tu pintura
de los amantes sobre el pasto,
ella sobre mí
y yo sobre ella.
¡Qué tedioso es ser uno mismo
todo el tiempo!
Ver las cosas de frente.
Tus trazos con serpientes
que se enroscan,
Schiele,
la vagina es un pozo
de pétalos molidos
en tus manos.
Con las costillas rotas
él penetra sus caderas,
los cuerpos marchitos de placer,
los amantes huesudos
que se abrazan
sobre un mar de serpientes.
Así es el deseo,
la flor que mira al piso,
la flor eternamente
sedienta.
Así es ella
con sus brazos amarillentos,
los ojos invencibles
y su cuerpo que se acuesta sobre la tierra.
Sus ropas no están abajo todavía
él no está dentro de ella
todavía,
estamos al borde de que el cuerpo
de esa copa
se rompa
en una parvada de pájaros.

Eduardo Santiago Ruiz